Amigos de Øtis es un espacio virtual para mostrar, exponer y publicar ideas, obras, contactos, noticias y conocimientos. Y, si apetece, debatirlos, difundirlos, rebatirlos, ensalzarlos o criticarlos. Es un lugar para crear nexos entre diversos campos, experiencias y actividades no necesariamente afines. Y es un centro de recogida y encuentro dónde cualquier signo de vida será bienvenido.


La vida de Amigos de Øtis depende de su capacidad de provocar interés y colaboración, de conectar y crecer, de enriquecerse y repartir, de comunicarse y jugar.

Mostrando entradas con la etiqueta Ayuda humanitaria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ayuda humanitaria. Mostrar todas las entradas

27 nov 2010

Pastillas contra el dolor ajeno

Nos dice Toni:

Médicos Sin Fronteras acaba de anunciar que, a partir de mañana, venderán en todas las farmacias de España unas pastillas muy especiales. Tan especiales, que en vez de curar a quien las toma, cura a millones de personas ajenas, olvidadas, que no pueden tomar las medicinas que necesitan.

Se llaman "Pastillas contra el dolor ajeno". Médicos Sin Fronteras va a vender estas pastillas, a un precio de 1€, para que, con la recaudación, se pueda tratar a millones de personas que sufren enfermedades olvidadas, como la enfermedad del sueño, el chagas, el sida infantil, el kalaazar, la Tuberculosis, o la malaria. Son enfermedades que a nosotros no nos afectan, pero que en el tercer mundo causan estragos, porque las empresas farmacéuticas venden la medicación a "precio occidental", lo que imposibilita recibir tratamiento a estas personas.

Así que, por 1€, os venderán seis pastillas (en realidad son caramelos de mentol) con las que ayudaréis a tratar a quienes no pueden pagarse las medicinas. Es un precio muy bajo a pagar, y nos lo ponen muy fácil: no nos piden que vayamos a África en una caravana solidaria, ni una mensualidad. Sólo 1€.

Menos que algunas chucherías. Menos que el autobús. Y podemos comprarlas en cualquier farmacia.

Es solo 1€. Pásalo!





Yo ya he probado las de eucaliptus. Son buenas y tienen forma de minúsculos salvavidas.

Pedrín